Un gran temblor de nalgas recorre el continente. A pocos minutos de
los resultados en Colombia, la MUD por boca de su “plebeyo” vocero, el
Chuo, celebraba el triunfo del NO. La cagueta se extendió por todo el
Norte: CNN envió al maricón del Rincón a Bogotá en vuelo especial para
espesar la mierda: “Cuba y Venezuela fueron derrotadas”, chillaban todas
las putas de Caracol y RCN. Temer se preparó para visitar a Macri y
dosificar los vientres lívidos y tumefactos. Obama calló con la dignidad
de los esclavos. Rajoy y Felipe González felicitaron a Uribe.
Voy, ¡carajo!, a parafrasear un poco a Henry Miller: Durante cientos
de años el mundo ha estado muriendo, y ningún hombre ha sido lo bastante
arrecho para meter una bomba por el ojo del culo a la creación y
hacerla saltar por los aires. El mundo está pudriéndose, muriendo poco a
poco, pero necesita el coup de gráce, necesita saltar en
pedazos. Ninguno de nosotros está intacto, y, sin embargo tenemos en
nuestro interior a todos los Bolívar, a todos los Martí, a todos los
Fidel Castro, a todos los San Martín, a todos los Chávez, nojoda… Vamos a
consignar la evolución de este mundo que ha muerto, pero que no ha
recibido sepultura…
Este plebiscito ha sido una de las últimas guindas en el pastel de la
muerte en América Latina, en todo el cerco bestial contra Venezuela.
Llama profundamente la atención que toda la ultra-derecha del continente
diga que Venezuela sea la gran perdedora. La asquerosa periodista
española (falsamente secuestrada en Colombia) estaba en el teatro de
operaciones de Bogotá celebrando rabiosamente el triunfo del NO, y
diciendo que era un duro golpe al gobierno del “payaso Maduro”.
Fue una exigua mayoría (50,21%) del ‘No’ la que se impuso en
Colombia, pero suficiente para que sea ahora Uribe el elemento clave
para destruir toda la negociación que se venía armando desde Cuba.
La ultra-derecha, muy cagada en estos últimos años, trata de avanzar
en su cerco contra Venezuela, y romper los tímidos límites que han
impedido una invasión directa desde Colombia contra Revolución
Bolivariana.
Nada más peligroso que estos temblores dearreicos en toda América
Latina, que causan irritaciones hemorroidales horribles en todo el Sur:
Paraguay, Brasil, Chile, Perú y Argentina.
