miércoles, 5 de octubre de 2016

Nada más peligroso que un burgués cagado Por: José Santroz Publicado en: ENSARTAOS

Un gran temblor de nalgas recorre el continente. A pocos minutos de los resultados en Colombia, la MUD por boca de su “plebeyo” vocero, el Chuo, celebraba el triunfo del NO. La cagueta se extendió por todo el Norte: CNN envió al maricón del Rincón a Bogotá en vuelo especial para espesar la mierda: “Cuba y Venezuela fueron derrotadas”, chillaban todas las putas de Caracol y RCN. Temer se preparó para visitar a Macri y dosificar los vientres lívidos y tumefactos. Obama calló con la dignidad de los esclavos. Rajoy y Felipe González felicitaron a Uribe.

Voy, ¡carajo!, a parafrasear un poco a Henry Miller: Durante cientos de años el mundo ha estado muriendo, y ningún hombre ha sido lo bastante arrecho para meter una bomba por el ojo del culo a la creación y hacerla saltar por los aires. El mundo está pudriéndose, muriendo poco a poco, pero necesita el coup de gráce, necesita saltar en pedazos. Ninguno de nosotros está intacto, y, sin embargo tenemos en nuestro interior a todos los Bolívar, a todos los Martí, a todos los Fidel Castro, a todos los San Martín, a todos los Chávez, nojoda… Vamos a consignar la evolución de este mundo que ha muerto, pero que no ha recibido sepultura…

Este plebiscito ha sido una de las últimas guindas en el pastel de la muerte en América Latina, en todo el cerco bestial contra Venezuela. Llama profundamente la atención que toda la ultra-derecha del continente diga que Venezuela sea la gran perdedora. La asquerosa periodista española (falsamente secuestrada en Colombia) estaba en el teatro de operaciones de Bogotá celebrando rabiosamente el triunfo del NO, y diciendo que era un duro golpe al gobierno del “payaso Maduro”.

Fue una exigua mayoría (50,21%) del ‘No’ la que se impuso en Colombia, pero suficiente para que sea ahora Uribe el elemento clave para destruir toda la negociación que se venía armando desde Cuba.

La ultra-derecha, muy cagada en estos últimos años, trata de avanzar en su cerco contra Venezuela, y romper los tímidos límites que han impedido una invasión directa desde Colombia contra Revolución Bolivariana.
Nada más peligroso que estos temblores dearreicos en toda América Latina, que causan irritaciones hemorroidales horribles en todo el Sur: Paraguay, Brasil, Chile, Perú y Argentina.