Me comentaron que una doñita histérica se hizo un video donde mostraba una bomba molotov que le tenía guardada a Diosdado Cabello, con un discurso soez que le dejaba muy mal ante la opinión pública. No vi ese video, pero me da pena por ella…a ese nivel tan bajo han llevado a los seguidores de la oposición.
En cambio, al escuchar a sectores chavistas del pueblo, lo primero que observamos es la coherencia de sentimiento, argumentación histórica y accionar de lealtad revolucionaria, ante el llamada que hizo el Presidente Nicolás Maduro de apoyar la paz, a través de un proceso nacional constituyente.
Una vez más la mayoría del pueblo venezolano es convocado y acude a participar masivamente a una feria electoral. Primera vez en la historia que ese mismo pueblo pide al CNE extender el horario para aprender a votar en el ensayo, porque ha entendido que se deben agotar todas las vías de diálogo, de participación y así impulsar los cambios necesarios sólo en el marco del proceso revolucionario.
Paralelamente a la actividad legal y constitucional del ensayo electoral, la oposición había convocado a una actividad denominada por ellos “plebiscito popular” con la que ellos tenían pensando demostrar al mundo que son una gran masa oprimida, bajo un régimen dictatorial represor, etc, etc.
Con la participación del pueblo que quiere un proceso constituyentista en las calles, en las ciudades, en los campos, en los caseríos, esa pantalla de una supuesta dictadura se ha fracturado en miles de pedazos.
Observadores internacionales invitados por la oposición han sido testigos del movimiento popular real en los diferentes centros habilitados para el ensayo y se han quedado totalmente sorprendidos con la forma elegida por esa mayoría de votantes para emitir su opinión en relación a cómo quiere orientar la solución de los problemas que nos aquejan.
Hugo Chávez siempre habló claro a las y los venezolanos, y esa manera de gobernar y de comunicar las ideas caló y sigue fuerte, como vínculo de amor y compromiso revolucionario que no defraudará la confianza del pueblo que desea vivir en paz y prosperidad.
El pueblo venezolano elegirá una vez más a sus voceros, en diferentes sectores, para elevar las banderas de la paz y la necesaria justicia social. Es, sin dudas, un pueblo empeñado en ser feliz, entendiendo que hay dificultades, pero que solo juntos se puede salir de esta coyuntura, sacrificando un domingo familiar por ir a un centro electoral para definir lo que considera el camino hacia su mejor futuro.
Venezuela quiere paz en serio! La constituyente sí va!