martes, 4 de julio de 2017

La ignorancia hace al imbécil invencible: “Quemar negros da votos” Por: José Santroz


La ignorancia hace al imbécil invencible: “Quemar negros da votos” 
 
En el fondo de todas las protestas de la oposición, el punto clave ha sido el racismo, y más aún, una fobia contra negros, mulatos, zambos, indígenas, pobres o discapacitados.

En el fondo, estos opositores odian la tierra en que han nacido porque no produce las fulanas virguerías gringas, y porque además hay mucha gente que no es blanca como los europeos o como las ranas plataneras de Estados Unidos.

Hermanos venezolanos, esto es una advertencia, que cada cual la tome  como le convenga o le venga en gana: con todo lo malo que usted considere a este gobierno chavista, sería mil veces mejor que cualquiera que nos pudiera ofrecer la derecha. Ojalá la gente pudiera darse cuenta a tiempo de esto. Es con ustedes, señores negros,  mulatos, zambos o indígenas, pobres.

EN RELACIÓN CON ESTADOS UNIDOS:
  1. ¿Sabrán acaso estos miserables con petos de próceres mayameros, que Estados Unidos nunca nos reconoció como nación durante la guerra de independencia y que más bien ayudó con pertrechos y grandes recursos a los realistas?
  2. ¿Sabrán acaso estos pendejos de los petos mayameros que fue bien tarde, en 1823, después de la paliza que Bolívar le dio al general Barreiro en la Batalla de Boyacá, cuando los gringos decidieron respetarnos y muy tímidamente reconocernos como república independiente?
He aquí, señores ignorantes de la oposición, el documento histórico con que se desnuda la artera política de los gringos. El Libertador, en carta del 25 de mayo de 1820 a José Tomás Revenga, su secretario general (posteriormente ministro de Relaciones Exteriores y ministro de Hacienda) le dice:
Jamás conducta ha sido más infame que la de los norteamericanos con nosotros: ya ven decidida la suerte de las cosas y con protestas y ofertas, quien sabe si falsas, nos quieren lisonjear para intimidar a los españoles y hacerles entrar en sus intereses. El secreto del Presidente (de los Estados Unidos) es admirable. Es un chisme contra los ingleses que lo reviste con los velos del misterio para hacernos valer como servicio lo que en efecto fue un buscapié para la España; no ignorando los norteamericanos que con respecto a ellos los intereses de Inglaterra y España están ligados. NO NOS DEJEMOS ALUCINAR CON APARIENCIAS VANAS; sepamos bien lo que debemos hacer y lo que debemos parecer.
Yo no sé lo que deba pensar de esta extraordinaria franqueza con que ahora se muestran los norteamericanos: por una parte dudo, por otra parte me afirmo en la confianza de que habiendo llegado nuestra causa a su máximo, ya es tiempo de reparar los antiguos agravios. Si el primer caso sucede, quiero decir, SI SE NOS PRETENDE ENGAÑAR, descubrámosles sus designios por medio de exorbitantes demandas; si están de buena fe, nos concederán una gran parte de ellas, si de mala, NO NOS CONCEDERÁN NADA Y HABREMOS CONSEGUIDO LA VERDAD, que en política como en guerra es de un valor inestimable.
YA QUE POR SU ANTINEUTRALIDAD LA AMÉRICA DEL NORTE NOS HA VEJADO TANTO, exijámosle servicios que nos compensen sus humillaciones y fratricidios. Pidamos mucho y mostrémonos circunspectos para valer más…” (Carta a John Baptist Irvine, Angostura, 29 de julio de 1818).

¿Qué les parece esta carta señores pendejos de los petos mayameros?
  1. ¿Pero saben señores ignorantes de la oposición, por qué Bolívar escribía estas cosas a Revenga?, porque en 1817, vino a Venezuela un mercantilista y político gringo de nombre John Baptist Irvine, a hacer negocios a favor de los realistas. Bolívar sorprende al hijo de puta Irvine suministrándole pertrechos a los godos y se lo reclama frontalmente, y el gringo con la típica pose del “yo no fui”, le responde que ellos son NEUTRALES. Entonces la inmensa dignidad de Bolívar no conoce límites y le responde:
¡Neutrales! quienes han intentado y ejecutado burlar el bloqueo y el sitio de las plazas de Guayana y Angostura, para dar armas a unos verdugos y para alimentar a unos tigres, que por tres siglos han derramado la mayor parte de la sangre americana. ¡Sangre de sus propios hermanos! ¿Por qué se prohíbe en el Norte que se nos ayude? ¿Por qué a la prohibición se le añade la severidad de la pena (de muerte), sin ejemplo en los anales de la República del Norte?
(Carta a John Baptist Irvine, Angostura, 29 de julio de 1818).
  1. Señores ignorantes de los petos mayameros, fue para el Libertador tan enojoso este asunto con los yanquis que jamás pudo olvidarlo. A finales de 1825 los llamaría regatones americanos. Regatón quiere decir vendedor al por menor, persona que regatea mucho. Esto es el mejor título que le queda al país de los best sellers, que trafica con Dios en mil sectas, el que vende el amor y sus presidentes, el que hizo de las mafias y el narcotráfico la mayor fuente de riqueza de su actual imperio y que impone procónsules en cientos de naciones para explotarlas y esquilmarlas, y por eso dirá el Libertador:
Aborrezco a esa canalla (a los gringos) de tal modo, que no quisiera que se dijera que un colombiano (de la Gran Colombia) hacía nada como ellos”. (Potosí, 21 de octubre de 1825. Al general F. de P. Santander).