lunes, 5 de octubre de 2015

ANTES DE LA INVASIÓN: LA VENEZUELA PREHISPÁNICA Por: RODRIGO NAVARRETE Extraído de la Revista Memorias de Venezuela Revista No 12

La historia de Venezuela es mucho más antigua de lo que usualmente creemos. Tradicionalmente nos han enseñado a valorar sólo el corto período de nuestra historia que corresponde a la inserción del territorio venezolano dentro del panorama occidental a partir de la presencia europea. Sin embargo, nuestra historia indígena abarca muchos siglos más de ocupación y desarrollo sociocultural.

Se hace necesario, antes de continuar, hacer algunas aclaratorias teóricas y metodológicas. Es un grave error pensar a Venezuela, especialmente para el período prehispánico y su consecuencia histórica indígena posterior, como una sola y monolítica identidad adherida a un territorio. Lejos de una etnicidad única, la formación de la población venezolana desde sus orígenes ha sido múltiple y variada. Venezuela, como unidad nacional, debe ser vista precisamente a partir de su diversidad cultural y de su complejidad histórica, en relación con las diversas tradiciones que la constituyen, y en el marco de su específica conjunción en el contexto nacional (regional y local) y de las prácticas que la activan en la vida 4 cotidiana del pueblo.

Gliptodonte, mastodonte y megaterio. Algunos de los animales pertenecientes a la megafauna del pleistoceno, que representaban el sustento primordial de estos grupos humanos (leyenda foto de gilptodonte)

Aun cuando los límites territoriales nacionales actuales pueden en algunos aspectos corresponder a fenómenos naturales o culturales que se proyectan en el pasado lejano, responden principalmente a necesidades económicas y sociopolíticas establecidas a partir del proceso colonial. Sería arbitrario, entonces, imponer límites establecidos para la nación en períodos históricos posteriores a la comprensión de América, antes de la presencia europea. 
Nuestro espacio debe ser entendido en su relación con el contexto continental y en constante interacción con los niveles nacionales, regionales y locales. 

Podremos incluso suponer que las raíces históricas primigenias de América Latina y la base de la unidad cultural latinoamericana y caribeña –piedra angular para la unión presente de las naciones de este sector continental– pueden encontrarse en los procesos de amplio alcance regional del período prehispánico(o preeuropeo, según el contexto nacional particular). No realizaremos un inventario de las distintas tradiciones y culturas establecidas para el pasado prehispánico venezolano, lo que equivaldría a repetir el error de describir una inmensa cantidad de rasgos, básicamentecerámicos, que han servido para clasificar este período desde la perspectiva positivista histórico-cultural. Por el contrario, desarrollaremos algunos aspectos relevantes para la comprensión del pasado prehispánico venezolano desde una perspectiva social, destacando temas que consideramos cruciales para colocarnos en el contexto del proceso de formación cultural e histórico americana.

Los primeros pobladores venezolanos: cazadores de grandes mamíferos
Las primeras ocupaciones del territorio venezolano representan unas de las más tempranas del territorio americano con tecnologías únicas en todo el continente. 

Durante el período geológico conocido como el Pleistoceno Tardío, grupos humanos posiblemente provenientes del norte llegaron y se asentaron en la costa noroeste del territorio venezolano. Sitios como Taima-Taima en el estado Falcón –con el que están relacionados otros sitios en la región, como Muaco o El Jobo– testimonian que los primeros ocupantes del territorio venezolanollegaron alrededor de 13.000 añosA.P. Este período es conocido en laarqueología venezolana tradicional como Paleoindio.

La teoría del poblamiento temprano de América plantea que los primeros habitantes de nuestro continente arribaron desde Asia a través del Estrecho de Bering durante la Glaciación de Wisconsin I, hace aproximadamente al menos 24.000 años A.P. –algunos incluso se aventuran a plantear fechas de hasta 40.000 años A.P.–. Estos grupos humanos eran cazadores especializados en la captura de grandes mamíferos pleistocénicos y migraron precisamente siguiendo el movimiento de su principal fuente de sustento a través de los corredores interglaciares de las Laurentidas, únicos espacios para este período que podían garantizar la subsistencia de animales tantoherbívoros como carnívoros.

Al llegar  a las grandes planicies norteamericanas se especializaron en la cacería del mastodonte y desarrollaron una tecnología de puntas de proyectil de piedra conocida como la Tradición Clovis. Gran parte de las teorías sobre el poblamiento del resto de América suponen que desdeeste foco se pobló posteriormente el resto del continente. Sin embargo, los sitios venezolanos son de gran importancia para entender el contexto continental, ya que contradicen esta teoría en, al menos, tres sentidos. En primer lugar, la industria lítica percutida –fabricación de utensilios de piedra por percusión– que caracteriza a la costa occidental venezolana, conocida como Tradición Joboide, es distinta formalmente de la Tradición Clovis, lo que también pone en duda el supuesto origen Clovis del resto de las culturas tempranas americanas. En segundo lugar, son incluso más antiguos que los hallazgos en el norte del continente lo que cuestiona la teoría de poblamiento aceptada. Y, en tercer lugar, por ser más antiguos y estar al sur del continente, podrían evidenciar otras posibles rutas u oleadas de migración de estos grandes cazadores. Los antiguos pobladores de estas regiones falconianas coexistieron con grandes mamíferos actualmente extintos como el mastodonte (Haplomastodonguyanensis), megaterio (Ermotheriumrusconíishaub) y el gliptodonte (Glyptodonclaviplesowen), que representaban su subsistencia primordial.

En sitios como Taima-Taima, se han encontrado puntas de proyectil asociadas con el Complejo El Jobo con una antigüedad entre 12.980 y 14.200 años A.P., que darían cuenta de esta forma de subsistencia. Los instrumentos de piedra percutida de El Jobo, que toma 6 su nombre de un sitio formadopor un conjunto de terrazas aluvionales en la cuenca del río Pedregal, estado Falcón, presenta una ilustrativa secuencia de la evolución y diversas variantes tecnológicas de estos primeros cazadores venezolanos. Está compuesta por cuatro complejos consecutivos caracterizados por distintos tipos de artefactos elaborados principalmente en arenisca cuarcítica y asociados con diferentes estrategias de cacería. El primero, Camare –aproximadamente entre 22.000 y 20.000 años A.P.–, comprende grandes cuchillos, raspadores y percutores bifaciales polivalentes, los cuales pudieron haber sido utilizados en la cacería directa. Esta estrategia consistía en el aislamiento de la presa por ungrupo de cazadores para darle muerte a golpes conartefactos de piedra enmangados o con palos afilados.

El segundo es el complejo Las Lagunas –aproximadamente entre 20.000 y 16.000 años A.P.–, caracterizadopor trianguloides y alargados instrumentos bifaciales de menor tamaño, utilizados en la cacería semidirectay que iban engastados en lanzas y punzones. Seguidamente se encuentra el complejo El Jobo –aproximadamente entre 16.000 y 9.000 años A.P.–, en el que aparecen las distintivas puntas de proyectil joboides de forma lanceolada bifacial y de sección lenticular. La punta de proyectil en forma de dardo engastada en una lanza era utilizada con un propulsor que facilitaba la precisión y la velocidad en la perforación del animal. Con esta invención se abrió una nueva etapa de cacería a distancia con la cual el hombre comenzó a cazar en forma individual y a aprovechar nuevas especies de tamaño menor y más veloces, tales como el venado y los roedores (además de la megafauna). Finalmente, en el Complejo Las Casitas –aproximadamente entre 9.000 y 5.000 años A.P.–, la punta de flecha con pedúnculo para ser ensartada en la lanza se agrega a los instrumentos anteriores. La cacería a Larga Distancia con arco y flecha facilitaron la captura de peces, aves y animales pequeños y coincidió con el inicio de los cambiosen la historia prehispánica.

Otros yacimientos en el territorio venezolano hanarrojado evidencias de tradiciones líticas tempranas distintas, que darían cuenta de la diversidad cultural de nuestro territorio desde los inicios de su historia.Los posibles percutores y raspadores en madera fosilizada de Manzanillo (estado Zulia) o los raspadores planoconvexos en jaspe y lascas en basalto de Tupuquén y Cueva del Elefante (estado Bolívar) sonsólo algunos ejemplos.

Durante este período, los grupos humanos vivían en dependencia directa de los medios de subsistencia presentes, especialmente los grandes mamíferos. Su economía podría definirse como apropiadora, ya que obtenían directamente del medio ambiente los recursos para la subsistencia sin la implementación de técnicas de producción controladas. Las condiciones medioambientales del Pleistoceno Tardío eran distintas a las actuales ya que existía una mayor extensión de tierras debido al nivel más bajo de las aguas, mayor pluviosidad y humedad, temperaturas más bajas y mayor cobertura vegetal. Esto hace suponer que, además de la cacería de grandes mamíferos, estos grupos desarrollaban otras estrategias productivas de las que aún no tenemos evidencias, tales como la recolección de frutos y especies vegetales y la recolección y pesca deespecies marinas. Debido a la profunda dependencia de estos gruposrespecto de la megafauna, su fuente de subsistencia básica, su modo de vida estaba determinado por la movilidad de estos animales.

La distribución de las evidencias arqueológicas hace suponer que estos grupos practicaban el nomadismo restringido, definido como un patrón de asentamiento errante dentro de un territorio reconocido como propio siguiendo pautas naturales o ciclos estacionales para la movilidad. Este tipo de bandas presenta usualmente una baja densidad poblacional: grupos territoriales de menos de 100 individuos, organizados en micro bandas consanguíneas de 12 a 35 personas. A pesar de ser unidades sociales igualitarias en las que existía una propiedad colectiva sobre los bienes, se generaba una división sexual del trabajo en la que, probablemente, los hombres elaboraban los instrumentos líticos y desarrollaban la cacería mientras las mujeres se encargaban de la recolección de frutos y raíces y del cuidado de los niños.

Algunos instrumentos líticos representativos de las variantes tecnológicas de estos primeros cazadores venezolanos: 1 punta o punzón de muesca; 2 buril de ángulo; 3 diente de hoz denticulada; 4 raspador tipo pico de pato; 5 buril pico de flauta; 6 cuchillo de sección triangular; 7 cuchillo de sección trapezoidal; 8 raspador cóncavo; 9 punta de base biselada; 10 punta de flecha con pedúnculo. (leyenda de cuadro de armas y herramientas indígenas).