Ernesto Guevara de la Serna nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928. Cursó estudios y se graduó de Medicina en Buenos Aires, en 1953. Viajó a través de América Latina en busca de precisar su vocación, y se hizo muy sensible a las situaciones de los pueblos y a sus luchas. En México se unió en 1955 a los cubanos del Movimiento 26 de Julio, que dirigía Fidel Castro, y fue con ellos a la expedición del yate Granma, que inició la guerra revolucionaria en diciembre de 1956. Guevara, bautizado “el Ché” por sus compañeros, se destacó pronto, y fue uno de los líderes militares del período insurreccional de la Revolución cubana. A partir del triunfo del 1ero de enero de 1959, el célebre guerrillero ocupó muy altas responsabilidades en la dirección política y de la economía de Cuba, fue un ideólogo prominente y realizó importantes misiones internacionales; también fue dirigente en la colaboración cubana con revolucionarios de otros países. En esta última condición partió al frente de un contingente internacionalista cubano al Congo, en abril de 1965, tras dejar su carta de renuncia a sus cargos y fue hecha pública en Cuba en octubre. Regresó a Cuba en secreto en 1966 a preparar otra misión, esta vez a Bolivia, a donde llegó en noviembre. Los guerrilleros bolivianos, cubanos y peruanos, dirigidos por el Ché combatieron durante 1967.
Lo más visible y atrayente del pensamiento de Guevara es la actitud inquisitiva que no respeta dogmas ni prejuicios, algo poco usual en un militante formado, que además era dirigente. Su concepción filosófica privilegia la acción consciente y organizada como creadora de realidades sociales y humanas. Su asunto central es la revolución mundial contra el capitalismo y por el socialismo, desde el mundo neocolonial y colonial.
Su primer libro (1960) plantea tres tesis que el Ché no abandonará: 1) Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejército; 2) El foco insurreccional puede crear las “condiciones” que otros erróneamente esperan a que “estén dadas” para iniciar una revolución; 3) En América subdesarrollada el terreno fundamental de la lucha es el campo. Mientras que el libro del Congo (1966) es analítico y muestra su madurez; expone la práctica de internacionalización de la lucha y sus órganos y métodos, tesis derivada de su comprensión general del mundo y de las luchas de clase y liberación nacional.
A través del análisis de coyuntura mundial, Guevara expone sus tesis políticas y convoca a un combate frontal mundial antimperialista en Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental (septiembre 1966).
Su pensamiento -no muy manejado en la actualidad- sin duda, desempeñará papeles notables cuando avance la conversión de esos augurios en realidades.
El 8 de octubre cayó herido y prisionero; fue asesinado al día siguiente. Guevara ha sido una de las personalidades más trascendentales del mundo contemporáneo.
Texto (resumen) extraído del libro: Las ideas y la batalla del Ché de Fernando Martínez Heredia, Cuba 2010.
