A finales del año 1982 se inicia el Programa de Internacionalización o Capitalización hacia fuera de la industria petrolera venezolana, que duró hasta el año 1998, siendo el objetivo principal de Pdvsa la adquisición de activos fuera del país con sus propios recursos o a través de asociaciones con compañías transnacionales, amparados en el Artículo 5 de la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. En ese sentido, la directiva de la empresa estatal, con el apoyo del Ejecutivo nacional, comienza a hacer inversiones de capitales en grandes centros de consumo petrolero del mundo, entre ellos Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Holanda, Suecia y Bélgica, a través de la asociación o adquisición total de refinerías y empresas comercializadoras en el exterior con capitales 100 % venezolanos, y en países antillanos como Curazao, Bonaire y Bahamas, entre otros.
El 25 de abril de 1980, Corpoven, Llanoven, Maraven y Lagoven firman contratos de tecnología con Exxon, British Petroleum y la Corporación Francesa de Petróleos, donde los pagos se basaban sólo en servicios contratados y recibidos. El 3 de agosto de 1980, Venezuela y México firman en San José de Costa Rica un convenio para ampliar el Acuerdo de Puerto Ordáz donde se incrementa el suministro de petróleo crudo bajo condiciones favorables a países de América Central y el Caribe.
A lo largo del gobierno de Luís Herrera Campins, fue frecuente escuchar noticias sobre el incumplimiento de los pagos de los impuestos correspondientes por parte de las compañías petroleras al fisco nacional, lo que obligó al Ejecutivo nacional a formar una comisión conjunta integrada por funcionarios del Ministerio de Energía y Minas y el de Hacienda. Esta comisión llevó a cabo una investigación exhaustiva sobre la situación fiscal del país y los aportes al fisco nacional que le correspondían pagar a cada una de las compañías petroleras que prestaban servicios tecnológicos y operativos en el país, a partir del año 1976. Dicha comisión le recomendó al Ejecutivo no proseguir las conversaciones con las antiguas concesionarias, debido a los reclamos hechos por parte del Contralor General de la República por la morosidad en el pago de impuesto sobre la renta.
POLÍTICA DE DEFENSA DE LOS PRECIOS A TRAVÉS DE LA OPEP
En términos generales, la política petrolera del gobierno de Jaime Lusinchi tuvo como finalidad la defensa de los precios del petróleo, sobre la base de los acuerdos de la OPEP. La misma comienza a aplicarse a partir de enero de 1985, cuando el ministro Arturo Hernández Grisanti denuncia una campaña internacional contra la política de precios de la OPEP, promovida desde Washington, Estados Unidos. Luego y en el mismo tono, el 8 de mayo de 1985, acusa a la Unión Soviética y al Reino Unido de negociar grandes cantidades de petróleo crudo en el mercado ocasional, con el propósito de interferir con el trabajo del grupo de países exportadores de petróleo.
MAXIMIZACIÓN DE LA INTERNACIONALIZACIÓN DE PDVSA
El 1 de enero de 1987, Pdvsa adquiere la mitad (50%) de Champlin, compañía refinadora y comercializadora en el sureste de los Estados Unidos y luego en enero de 1989 adquiere su totalidad.
El 17 de marzo de 1987, Pdvsa compra la mitad de las acciones de la compañía refinadora, la ChamplinPetroleum ubicada en Corpus Christi TX – EUA y posteriormente, el 30 de septiembre de 1988, compra su totalidad incluyendo la refinería ubicada en esa ciudad estadounidense.
El 7 de julio de 1987, el ministro Arturo Hernández Grisanti firma en Beijíng, China, un convenio sobre investigación conjunta y proyectos de desarrollo en petroquímica con el presidente de la Corporación Petroquímica de China.
El 12 de agosto de 1987, Pdvsa y Elfaquitaine de Francia, firman convenio decooperación en investigación y servicios técnicos.
El 01 de diciembre de 1988, Pdvsa y Unión Oil, California, (Unocal) convienen constituir por igual una empresa mixta, que incluye la refinería deLemont, cerca de Chicago, EUA.
EL REGRESO DE CARLOS ANDRÉS PÉREZ
El 4 de febrero de 1989 se inicia el segundo mandato de Carlos Andrés Pérez en el país y recibe una economía con cuatro años continuos de crecimiento de su PIB, promediando una tasa de crecimiento interanual del 4%, con unos precios del petróleo ubicados por el orden de los 13 dólares por barril, con las reservas internacionales más bajas desde 1973, 7.068 millones de dólares y con una deuda pública que rondaba los 29.793 millones de dólares.
Este Gobierno toma la decisión de aplicar lo que se denominó “el viraje económico”, que no era más que la aplicación de las políticas neoliberales recomendadas por el Fondo Monetario Internacional en forma de recetas para la reactivación de las economías de los países subdesarrollados. La aplicación de estas medidas en el primer año del gobierno de Carlos Andrés Pérez provocó una reacción social y política inmediata en el país que afectó directamente a la economía. El PIB para el año 1989 presentó una caída del 8,6% con respecto al año anterior.
EL REGRESO DEL ENGAÑO: LA APERTURA PETROLERA
A través de una fuerte campaña mediática gubernamental, pagada con recursos del Estado y con el argumento de que la industria petrolera requería urgentemente de capital privado, tanto nacional como internacional, para incorporarlos a las inversiones petroleras de Pdvsa, se recibieron bajo un ambiente de festividad, a las más grandes corporaciones petroleras del mundo para que se encargaran, mediante diversas modalidades de negocios, en importantes operaciones de desarrollo y explotación de crudos a lo largo del territorio nacional. Entre estas modalidades se destacaron los convenios operativos, asociaciones estratégicas para la producción de crudos, convenios de asociación para la exploración y outsourcing para actividades de servicio. A esta estrategia de negocio se le denominó Proceso de la Apertura Petrolera.
En ese orden de ideas, la política petrolera del segundo gobierno de Pérez no cambió en nada de fondo de la aplicada en su primer gobierno, se volvió a entregar el negocio petrolero venezolano a los capitales transnacionales, representada en este caso por las grandes corporaciones petroleras, para que estas, ávidas de las ganancias y de los petrodólares que se transan diariamente en el mercado petrolero internacional, se instalen en el país y comiencen lentamente como lo hicieron por más de cien años, a apoderarse del corazón de la industria petrolera venezolana.
De acuerdo con esa coyuntura, los técnicos de Pdvsa estimaron que para el año 2005, Venezuela podría satisfacer una demanda cercana a los 5,2 millones de barriles diarios entre crudo y derivados, y que para poder satisfacer y apoderarse de una parte de ese mercado creciente y sin dueños, debería hacer crecer la capacidad de producción nacional. Pero como Pdvsa no contaba con los recursos financieros suficientes para realizar las inversiones que se requerían, tomaron la decisión de abrir nuevamente el negocio petrolero a los capitales internacionales. De igual modo argumentaban que uno de los factores relevantes era la alta capacidad de negociación de Pdvsa con otras empresas del sector petrolero internacional, la cual se apoyaba en la experiencia adquirida y continuada en el proceso de internacionalización iniciada en el año 1982.
LA ORIMULSIÓN COMO UNA ESTRATEGIA DE MERCADEO DE LA FAJA PETROLÍFERA DEL ORINOCO
A partir del año 1985, Lagoven comienza las pruebas a escala piloto para el transporte por tuberías de un nuevo combustible de fabricación venezolana conocido con el nombre de Orimulsión, que es una emulsión en agua del petróleo ubicado en el campo Faja del Orinoco, en Morichal, Estado Anzoátegui, que debido a su composición química fue denominado por técnicos venezolanos, empleados públicos de la industria petrolera nacional, como bitumen natural. La estrategia comercial de Pdvsa se centró en la colocación de este combustible para la generación de electricidad en el mercado energético mundial, específicamente, para competir con el carbón como insumo para alimentar las plantas termoeléctricas.
EL GOBIERNO DE TRANSICIÓN
En 1992 es depuesto Carlos Andrés Pérez y asume como presidente provisional Ramón J. Velásquez hasta el año 1994. La política petrolera nacional diseñada y dirigida directamente por la directiva de Pdvsa en ese Gobierno, dio continuidad a los programas de internacionalización y a los planes de apertura de la industria petrolera nacional.
El 26 de agosto de 1993, se toma una decisión que vulneró los intereses del país a favor de las compañías transnacionales, el presidente por Ley Habilitante, sanciona la Ley de Reforma Parcial del Impuesto sobre la Renta, y en la misma se excluyen a los contratistas con Pdvsa bajo convenios de asociación, del pago de impuesto sobre la renta por todos los enriquecimientos obtenidos en la explotación de hidrocarburos o de actividades conexas de refinación y transporte.
RESTRICCIONES DE ESTADOS UNIDOS SOBRE LA GASOLINA VENEZOLANA
A partir del año 1992, nuevamente se suscitan enfrentamientos diplomáticos entre los gobiernos de los Estados Unidos y Venezuela en materia de comercialización del petróleo. En este caso los Estados Unidos comienzan a poner restricciones a la importación de gasolina reformulada venezolana argumentando que no cumplen con las normas ambientales exigidas por el primero.
El enfrentamiento continuo entre el gobierno de los Estados Unidos y Venezuela, que duró aproximadamente cinco años, quedó cerrado el 13 de octubre de 1997, cuando el Secretario del Departamento de Energía estadounidense, Federico F. Peña, y el ministro de Energía y Minas venezolano, Edwin Arrieta, firmaron un Acuerdo de Cooperación Energética, cuyo objetivo principal fue “desarrollar actividades conjuntas en función del interés mutuo para promover el desarrollo y uso racional de la energía convencionales (especialmente de combustibles fósiles), eficiencia energética y energías renovables, y otros tópicos que las partes consideren”.
INTENSIFICACIÓN DEL PROCESO DE LA ENTREGA PETROLERA DE LOS ´90
Con Rafael Caldera como presidente, se acentúa el proceso denominado por Pdvsa como la apertura petrolera, que como muy bien su eslogan lo describe fue un proceso donde se les vuelve a entregar parte del negocio de la explotación del negocio de los hidrocarburos a las compañías transnacionales, incluso, bajo mejores condiciones que en épocas de las concesiones petroleras. No sólo se entregó las áreas para explotar el petróleo crudo sino parte del negocio del gas natural cuya demanda mundial venía mostrando tendencias hacia el crecimiento. Por citar algunos casos recogidos de la cronología de Martínez (2000), el 25 de enero de 1994, Lagoven, Shell, Exxon y Mitsubishi firman el convenio de asociación del proyecto “Cristóbal Colón”, para constituir la empresa Sucre Gas, que desarrollaría el gas natural de la cuenca de Margarita.
El 13 de junio de 1997, la Fundación para la Defensa del Patrimonio Nacional (Fundapatria) plantea públicamente la necesidad de debatir con amplitud la apertura petrolera, los posibles sobornos y otros hechos de corrupción en las subastas realizadas por el Gobierno nacional.
El 11 de agosto de 1997, Fundapatria denuncia el aviso comercial de ocho páginas inserto en la revista estadounidense Time, sobre la inevitabilidad de la privatización de Pdvsa, mediante venta de acciones.
Debido a la crisis económica que tuvo un alto impacto en la economía venezolana, el presidente Rafael Caldera, el 4 de noviembre de 1998, dicta el Decreto con Fuerza y Rango de Ley que crea el Fondo de Inversión para la Estabilización Macroeconómica (FIEM), cuyo objetivo era procurar que las fluctuaciones del ingreso petrolero no afecten el equilibrio fiscal, cambiario y monetario del país. Sirva a manera de ilustración de la situación precaria que vivía la economía venezolana, que para el 27 de noviembre de 1998, el precio de la cesta petrolera venezolana alcanzó el nivel histórico más bajo desde 1973, al ubicarse en USD 7,98 / barril.
RECHAZO DE ESTADOS UNIDOS AL PROYECTO DE LA ORIMULSIÓN
A pesar de que varios países del mundo estaban interesados e invirtiendo en el desarrollo tecnológico y comercial de la Orimulsión, producto 100% venezolano, el gobierno de los Estados Unidos, en fecha 23 de abril de 1996, rechazó un proyecto de conversión de una planta de generación eléctrica para que utilice Orimulsión cerca de Tampa, FL-EUA, representando un nuevo impasse en materia comercio energética entre ambos países.
Sin embargo, el 3 de mayo de 1996, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano aclaró que la negativa del gobierno del estado de Florida de usar orimulsión para generación eléctrica no impedía su entrada en los otros 49 estados de los Estados Unidos.
En contraste con lo anterior, la Corporación Nacional de Petróleo de China conjuntamente con el de Bitor, firman un memorando de entendimiento para el suministro de 500.000 toneladas de orimulsión a título experimental, que podría extenderse a 5,2 millones de toneladas por año.
