El movimiento revolucionario desatado el 4 de febrero de 1992 hunde sus raíces no solo en la grave crisis social venezolana (el modelo puntofijista, en términos generales) sino en la conciencia política de la Fuerza Armada que, bebiendo en las aguas del pensamiento bolivariano, decidió dar el primer paso insurgente para trastocar el orden nacional.
El origen de esta insurgencia militar se gestaría desde 1982, dibujando en su transitar una larga evolución, teniendo en 1998 y 1999 sus más notables cúspides dentro de varias fases claramente identificables: su definición organizativa y doctrinaria (principios de los años ochenta); su consolidación como movimiento (1989-1992): la fijación de objetivos tácticos y la aparición armada del 4F y el 27N; la etapa reorganizativa (1992-1994) que supuso vivir en la clandestinidad, establecer nuevas alianzas tácticas; la orientación del inicial MBR-200 hacia la política de masas (1994-1999), lo cual originaría a la postre el Movimiento V República y el proceso constituyente.
El nacimiento del MBR-200 El grupo de militares que insurgió en 1992 no lo hizo de manera espontánea, sino que se mantuvo articulando esfuerzos y llevando el mensaje bolivariano dentro y fuera de la institución armada a lo largo de los años ochenta. La gran mayoría de los fundadores pertenecían a la promoción Simón Bolívar, correspondiente a la egresada de la Escuela Militar en 1975. Con el transcurso de los años, y de manera clandestina, se fueron sumando muchos más llegando a comprometer a más de 300profesionales castrenses a finales de la década de los noventa.
Se establecieron como organización revolucionaria el 17 de diciembre 1982, momento en que fundaron al pie del Samán de Güere el Ejército Bolivariano 200 (EB-200), que luego pasó a denominarse Ejército Bolivariano Revolucionario 200: el doscientoslo tomaron por celebrarse en aquel año el bicentenario del nacimiento del Libertador. De la evolución de la organización, Hugo Chávez dirá en una entrevista que: “Cuando fundamos el movimiento en el 82, siendo ya capitanes, era el EBR-200. Allí logramos darle un doble significado a las siglas EBR, por Ezequiel Zamora, Bolívar y Rodríguez, en cuanto a la trilogía del árbol de las tres raíces (...) Después pasó a ser MBR-200 cuando se incorpora gente de otras fuerzas y algunos civiles. Pasó de ser Ejércitoa Movimiento”. Durante los añosochenta el MBR-200 pasó por unafase de formación y expansión por los distintos cuarteles, sumando cada vez más voluntades pero también sufriendo traiciones que por momentos obligaban al repliegue.
4F: el día de la revolución
El 4 de febrero de 1992 fue un hecho que marcó definitivamente la irrupción de un nuevo actor en la dinámica política venezolana, cuyas acciones concretas recondujeron la marcha de los acontecimientos en el marco de la crisis nacional.
Aquella madrugada, el grupo de oficiales medios (comandantes, mayores, capitanes y tenientes) llevaron adelante una insurrección militar con el objetivo de establecer un nuevo gobierno y avanzar hacia la refundación de la República.
Viendo el grado de descomposición del sistema político venezolano, el descalabro de la economía, el deterioro institucional y la grave situación social, los integrantesdel Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) decidieron utilizar las armas de la República para salir en defensa de ella.
Invocando el artículo 132 de la Carta Magna (de 1961), donde se planteaba la defensa de la soberanía nacional y de sus instituciones democráticas, entre todas las demás prerrogativas constitucionales. Las armas eran, en principio, el bastión irrefutable para enfrentarse a un gobierno tiránico y corrupto, encabezado por el presidente Carlos Andrés Pérez.
CONSECUENCIAS DIRECTAS DEL 4F
Lo que se evidenció a mediano y largo plazo de la mítica sentencia chavista de “Por ahora...”, fueron los siguientes elementos: el respaldo popular al movimiento insurreccional del 4F; la profunda crisis institucional que inundaba laFuerza Armada; el creciente desprestigio de los partidos políticos tradicionales, esto es, el bipartidismo AD-Copei; el desmoronamiento de la falsa imagen internacional del sistema político venezolano, catalogada hasta entonces como “la democracia más sólida de América Latina”; la creciente popularidad del MBR- 200 y el liderazgo de su máxima figura, Hugo Chávez Frías; y la victoria abrumadora electoral de este último en las elecciones presidenciales de 1998.
Del fracaso militar a la victoria política
La operación armada del 4 de febrero tuvo éxito en todo el interior del país, pero al no lograrse los objetivos en Caracas fue imposible mantener el plan de deponer al gobierno. La estrategia había fallado en la plaza más simbólica en el esquema del poder político en Venezuela.
Luego de las acciones militares y políticas los líderes del MBR- 200 fueron a la cárcel a asumir las responsabilidades ante la historia; sin embargo, eso no les impidió seguir trabajando en la construcción de un proyecto político alternativo al modelo existente. Pronto el movimiento bolivariano fue sumando la voluntad de los viejos luchadores de la izquierda política que durante mucho tiempo habían sido condenados y marginados por el puntofijismo. Este hecho permitiría rápidamente la realización de una estrategia para la toma del poder a través del voto popular. La mencionada congregación también contribuyó a depurar al movimiento desde el punto de vista filosófico y programático, nutriendo con nuevas y diversas ideas una organización que desde su fundación había estado signada por la visión militar.

