jueves, 14 de julio de 2016

La Cultura del Petróleo Capítulo IV, resumen del Libro de Rodolfo Quintero

Hacia el desarrollo de las culturas nacionales
Desplazar la cultura del petróleo y fomentar el desarrollo de culturas nacionales significa crear un ambiente favorable para la recuperación de los trabajadores petroleros como grupo social y hacer posible el renacimiento de buennúmero de ciudades.

La extensión y la consolidación de nuestras culturas exigen una situación de progreso e independencia económica del país. De desarrollo, de victoria de lo nuevo sobre lo viejo, de lo que nace sobre lo que muere. Del predominio de los elementos propios de las culturas venezolanas.Desalojar la cultura del petróleo es crear facilidades y oportunidades al hombre venezolano, de satisfacer sus necesidades.

En el ambiente de las culturas nacionales los trabajadores petroleros pueden crecer y desenvolverse como grupo social e interrelacionarse con los demás agrupamientos del país.Desplazar la cultura del petróleo es crear medios adecuados para el proceso de mejorar la vida del hombre venezolano. Montar mecanismos que le aseguren la subsistencia, la protección, el ajuste cósmico y la recreación.

Hubo venezolanos que esperaron de la cultura del petróleo grandes beneficios expresados en programas de desarrollo económico y bienestar social. Y por experiencia viva comprenden ahora que estos conducen en la práctica al debilitamiento y la dispersión del principal destacamento de la clase obrera nacional y al derrumbe vertical de ciudades que parecían eternas y florecientes.Por eso ya no creen ni esperan bienes provenientes de esa cultura y confían solo en la gestión creadora del pueblo.

Las culturas nacionales tienen raíces en las culturas aborígenes y son vitalizadas por otras fuentes valiosas. La lucha por rescatarlas tiene su base en la comprensión de la historia como proceso cualitativo de transformación tanto del hombre como de la sociedad, mientras altera la imagen de la naturaleza.El desarrollo de nuestro país implica modificaciones, cambios en la esfera de la cultura y en el régimen de vida espiritual de la sociedad.

Las culturas nacionales que predominen en vez de la cultura del petróleo han de ser fundamentalmente populares para que conviertan el progreso espiritual en obra de consciente creación de las masas. Culturas nacionales que no han de surgir y desarrollarse al margen de la civilización mundial, sino sobre el cimiento de la civilización múltiple de las mejores adquisiciones del pasado.

El renacimiento económico y el desarrollo del país, la reorganización y desenvolvimiento de la industria y la agricultura deben tener un cimiento técnico y científico contemporáneo. La elevación del nivel cultural de la población venezolana es condición importantísima para mejorar la actividad del aparato estatal y económico e incorporar las amplias masas a la gestión pública y productora.

La cultura del petróleo ha provocado en nuestro país la detención de su desarrolloy la regresión de sus culturas. Aunque los portadores extranjeros ysus agentes criollos traten de recubrir sus finalidades con frases acerca de su misión cultural y civilizadora, reducen el pueblo a la miseria intelectual.

Se forma conciencia política de resistencia a la cultura del petróleo por medios educacionales. Dirigiendo el cambio ideológico que ha de tener expresión en la voluntad de asegurar el renacimiento de varias ciudades destruidas por la cultura del petróleo. En el esfuerzo colectivo que las reconstruya como obra de venezolanos, que las haga partes de nuestro territorio ocupadas por criollos fundamentalmente, ambientes urbanos con destino histórico.

La “cultura del petróleo” es un aspecto del denominado “movimiento cultural cosmopolita” que patrocinan las clases dominantes del mundo occidental, principalmente sus capas monopolistas, interesadas en justificar, en el plano ideológico, el derecho a someter pueblos atrasados desde el punto de vista económico y cultural.

Las culturas nacionales son productos de la vida histórica de nuestro pueblo; bajo formas concepcionales reflejan actividades políticas del país y el funcionamiento de sus estructuras. Se enriquecen elevando los niveles de vida de lapoblación y transformando el sistema actual de relaciones de producción.

Es absurdo negar la posible presencia de elementos positivos en la cultura del petróleo por el solo hecho de ser expresión de un sistema de colonización. Las culturas nacionales, en cuyo florecimiento estamos interesados, heredan lo mejor del pasado. Porque sin esa sucesión en el desarrollo cultural es inconcebible el progreso del país; cada generación que se incorpora a la vida venezolana se apoya en los resultados conseguidos por generaciones anteriores. 

Hay que tomar la ciencia, las técnicas, los conocimientos de que puede ser portadora la cultura del petróleo y enriquecer con todo ello las culturas nacionales.

El factor humano resulta ser decisivo en el proceso de cambio de nuestra nación. El desarrollo social es condicionante del económico y del técnico.

Existe en nuestro país una respetable corriente de estudiosos de las culturas nacionales que después de asimilar justamente lo universal, se proponen la solución de nuestra problemática cultural, tanto la material como la inmaterial, desde nuestro propio punto de vista. Punto de vista que comprende lo nacional y lo universal al mismo tiempo, que afirma la independencia de nuestra nación en todos los órdenes de los fenómenos materiales y espirituales que, en las nuevas condiciones históricas se cumple bajo la hegemonía del pueblo, elevado a la condición de lo más nacional.

Nuestro patrimonio cultural tiene que ser protegido y mantenido como punto de arranque de una cultura nacional en profundidad.

En nuestro país, una cultura nacional,una cultura popular, abre las puertas de la cultura humana a quienes la del petróleo mantiene incultos o dotados de fragmentos de cultura únicamente.Buen número de estudiosos analiza los problemas de las culturas dentro de un marco nacional, animados por constructiva preocupación e interés culturalista autóctono; por el deseo de familiarizarse con lo nuestro, de conocer al hombre venezolano y sus obras.

El fortalecimiento de nuestras culturas nacionales cumple funciones de descolonización que se conjugan en la toma de conciencia del protagonismo histórico de la nación, descalificadopor el colonizador extranjero. 

Manifestaciones de esa toma de conciencia son la lucha por la independencia, la venezolanización de la administración de los organismos gubernamentales, reestructuración del comercio internacional, revaluación del precio de las materias primas, que se asientan en objetivos de funcionamiento cultural y aun antropológico.

Entre los principales aspectos culturales de la descolonización se cuenta: 1) la reconstrucción de la autonomía cultural de Venezuela; 2) la curación del trauma producido por la colonización (cultura del petróleo); 3) la pugna por la independencia, transformando la doctrina cultural y antropológica en un programa político concreto de signo reivindicador.

Es indudable que la razón más profunda del resentimiento del pueblo de Venezuela respecto a la cultura del petróleo, está en la calificación de la culturanacional de inexistente o, al menos, de retrasada. El nacionalismo es en nuestropaís el motor de la revolución anticolonial, de la acción colectiva contra la cultura del petróleo. La descolonización, como fenómeno que se revela cuando se lucha por restar poder a la cultura del petróleo, no es solo una operación política, es también una gran gestión antropológica que se lleva a efecto a una escala desconocida hasta ahora en la historia.

Las culturas y subculturas nacionales que han logrado escapar a la destrucción fueron condenadas a vegetar en la clandestinidad histórica.El hombre liberado es un hombre creador, sin limitaciones para expresar su talento en el trabajo manual, intelectual o artístico, en sus relaciones con los demás hombres.

La cultura del petróleo tiende a impedir que el hombre logre ser él mismo y vivir en un estado de síntesis creadora con otros seres o cosas. No le permite pensar ni actuar por sí mismo; lo obliga a recurrir siempre a algo o alguien exterior a él. Necesita reverenciar o servir, odiar o combatir a alguien. Lo hace tenso, beligerante, violento, apasionado. La cultura del petróleo hace también hombres pusilánimes que temen la autoridad, cobardes, timoratos, conformistas; hombres gregarios.

La cultura del petróleo ha santificado la tecnología en Venezuela, no la utiliza como medio de humanización de la vida, sino que la convierte en un fin por sí misma. Crea objetos que asumen carácter misterioso para las masas populares; funciona como objeto de un nuevo culto. La cultura del petróleo hace de lostécnicos un grupo selecto comparable a los sacerdotes de civilizaciones antiguas; el desarrollo de la tecnología engendra una nueva moral. Sumisión a las necesidades de la producción y el rendimiento, preocupación por la cantidad y la eficiencia son virtudes en la moral tecnológica impuesta por la cultura del petróleo. Y como pecados mortales son considerados la investigación desinteresada, el arte y la especulación filosófica.

El hombre tecnológico formado entre nosotros por la cultura del petróleo, vive un estado de extrema tensión sicológica; en los campos petroleros el trabajo y la remuneración están muy vinculados al reloj; la base de la producción es un sistema competitivo; la publicidad aumenta los deseos de forma permanente y, en consecuencia, de tensión.El problema consiste en asegurar que los gérmenes de libertad, creatividad y generosidad latentes en todo venezolano se expresen con plenitud y que el hombre se recupere a sí mismo.

El proceso de recuperación y enriquecimiento de las culturas nacionales no puede reducirse a cambiar el sistema de propiedad, sino que debe enseñar a los jóvenes a desarrollar sin limitaciones sus cualidades personales y esforzarse por modificar la antigua estructura de las relaciones humanas, haciéndolas fraternales y productivas. De esta forma cambiar la función de la tecnología. Y así no hará daño porque estará controlada por la razón, por el rechazo de la alienación, por la necesidad de una vida creadora y el amor a la cultura.Por lo contrario, contribuirá a la prosperidad de una Venezuela plenamentehumana, libre.

Creemos con Marx que la actividad libre es una manifestación creadora de la propia vida que emana del desarrollo voluntario de todas las aptitudes personales. Actividad libre que solo se puede conquistar gracias al control del hombre sobre la naturaleza y la sociedad. En una sociedad alienada, son factores no personales los que determinan lo que un hombre es y en qué puede convertirse.

En el campo petrolero el trabajo deforma al hombre física y espiritualmente; solo poniendo fin al predominio de la cultura  del petróleo pueden humanizarse las formas técnico productivas e institucionales del trabajo, gracias a la máxima identificación posible del proceso laboral con las tareas instintivas, espontáneas y creadoras.

El cambio social surge cuando gran número de personas responden ante una nueva situación adoptando una conducta nueva también; el comportamiento colectivo es al mismo tiempo causa y efecto de transformación social. La gran mayoría de los movimientos sociales surgen precisamente para introducir transformaciones en la forma de vida existente.

Los movimientos sociales se distinguen de otras formas de comportamiento colectivo por su duración relativamente larga.  El movimiento social necesita más tiempo para conseguir sus objetivos que, a veces, implican la transformación del orden social existente.

La lucha contra el predominio de la cultura del petróleo en Venezuela reclama organización dinámica de masas con un fin concreto.