lunes, 30 de noviembre de 2015

EN LA SUPERFICIE COMO HONGOS VENENOSOS: SE INICIA EL MOVIMIENTO DE MUJERES

Las mujeres formaron parte integral de la eclosión política que brotó después de la muerte del general Juan Vicente Gómez a finales de 1935. A lo largo y ancho del territorio empezaron a surgir varias organizaciones de mujeres: de caridad, cívicas, culturales y educativas. Las mujeres organizadas provenían mayoritariamente de los crecientes sectores medios urbanos que, debido a los cambios económicos y sociales producidos por la explotación petrolera, accederán a la educación superior y trabajarán en la enseñanza, la burocracia estatal, la pequeña manufactura y la industria petrolera. Algunas combinaron su participación en las asociaciones de mujeres con la militancia en los partidos políticos de nuevo tipo, tales como el Partido Republicano Progresista (PRP) y la Organización Venezolana(ORVE).

Florecen las organizaciones de mujeres

Una de las organizaciones de mujeres medulares fue la Agrupación Cultural Femenina (ACF). Fue fundada dos meses antes de la muerte de Gómez con el fin de “elevar el nivel cultural de las mujeres venezolanas”.

Aunque propiciaban actividades culturales, también luchaban por vindicaciones de carácter social y político como, por ejemplo, mejor salario para las mujeres, el mejoramiento de la educación y la saludpara las mujeres y los niños, la reforma del Código Civil y el voto para las mujeres.Otra importante organización, la AsociaciónVenezolana de Mujeres (AVM), surgió en 1936 conformada por mujeres que se desvinculaban de cualquier relación con los partidos políticos modernos.Sus principales objetivos eran mejorar la situación de la salud pública, la salud infantil, la maternidad y promover obras de caridad. Ayudaron a establecer orfanatorios, clínicas prenatales, centros de cuidado infantil y preescolares. Además, surgieron otras agrupaciones como el capítulo venezolano de la Unión de Mujeres Americanas (UMA) y la Asociación Cultural Interamericana, entre otras.

Las mujeres tienen su propia agenda
La actividad y la presión política que comenzaron adesplegar las distintas organizaciones de mujeres fueron esenciales en la lucha por sus derechosciviles y políticos. Las acefistas jugaron un papel fundamental, su capacidad organizativa ya había sido probada en la organización de la Conferencia Preparatoria del I Congreso Venezolano de Mujeres en junio de 1940. Allí lograron reunir 69 grupos y alrededor de 150 mujeres para discutir y hacer una serie de demandas al Estado relacionadas con los derechos civiles, el derecho de las mujeres dentro de la familia, el cumplimiento de la ley del trabajo vigente, la reforma de varias leyes y códigos y la sexualidad.

Para el año 1941, la agenda del movimiento de mujeres se concentraba en dos frentes: la lucha por la reforma del Código Civil y el voto para las mujeres. Llegaba al poder el general Isaías Medina Angarita, cuya política de democratización gradual ayudó a crear una atmósfera propicia para la actividad política y partidista. La lucha por la reforma del Código Civil se intensificó durante ese año. La red de organizaciones y mujeres que funcionaban en varias partes del país concentraría sus energías en el Movimiento Pro Reforma del Código Civil. La reforma se hizo en 1942, sin incorporar todas demandas del movimiento de mujeres. Pero fue considerada un triunfo moral y una prueba de su capacidad organizativa.

De menores de edad a ciudadanas: la lucha por el voto (1941-1947)
En 1941 también se inició la lucha sostenida de las mujeres por el derecho al voto. Demanda que desde su fundación estaba en la agenda de las acefistas; en cambio dentro de la AVM, las opuestas posiciones sobre este asunto llevaron a su división.En abril de 1943, las mujeres introducen una solicitud a la Cámara de Diputados para que una comisión examinara la posibilidad de reformar la Constitución y se incluyera el derecho al voto para la mujer, pero la petición fue considerada inoportuna. La voluntad no decayó y a mediados de ese año se creó el Comité Pro Sufragio, lo cual permitió al movimiento seguir ganando fuerza. Un año después, el 4 de mayo de 1944, se llevó otra petición con el respaldo de 11.436 firmas al Congreso y, aunque contó con el apoyo de varios diputados, no fue aprobada.

Para articular fuerzas se creó Acción Femenina, el 30de julio de 1944, organización que tenía como metaprincipal el voto para las mujeres. Llegó a tener 1.500 miembros y publicó desde 1945 a 1947 el Correo Cívico Femenino, que alcanzaría los 81.000 ejemplares. No pasó mucho tiempo antes de que el movimientolograra su objetivo con la reforma constitucional en julio de 1945, que incluía el derecho al voto limitado a las mujeres en las elecciones municipales. A pesar de este avance, el movimiento continuó con su agenda durante el trienio (1945-48) y sólo se detuvo cuando, en 1946, se establece el sufragio universal para hombres y mujeres mayores de 18 años. La gran fuerza política alcanzada hasta ese momento por las mujeres se reflejaría en las elecciones realizadas en octubre a la Asamblea Constituyente, en donde resultaron electas 12 mujeres, un logro considerable en un país donde ninguna mujer había ocupado un cargo de elección popular. La lucha de las mujeres organizadas por sus derechos civiles y políticos estuvo llena de obstáculos, pero su capacidad organizativa y su clara visión política permitió quelograran la progresiva aceptación de sus demandas.

Mujer Política, ALGO “NO BUENO”
“El derecho al voto fue una de nuestras mayores conquistas. Pero la lucha por las reivindicaciones y para hacer más efectiva la participación de la mujer, vino después. La mayor de nuestras dificultades fue la oposición a los prejuicios sociales propios de las sociedades atrasadas, donde la gente consideraba a las mujeres metidas en política como algo ‘no bueno’.”

LA INDIFERENCIA MASCULINA

“La vigente Constitución es, en lo que respecta a la mujer, una de las más atrasadas que existe en países de América, lo cual resulta anacrónico, si se tiene en cuenta el papel que desempeña entre nosotros la mujer como factor de cultura y progreso social. Contra el voto femenino se invoca la indiferencia y frivolidad de algunas. No niego que haya un sector poco preocupado, pero también hay un sector masculino indiferente que nunca ha depositado su voto en una urna electoral.”

Texto publicado en Revista Memorias de Venezuela No.18