martes, 8 de diciembre de 2015

VENEZUELA ROMPE CON LA GRAN COLOMBIA



Se desintegra la República
El Congreso de Angostura, por iniciativa de Simón Bolívar, funda el 17 de diciembre de 1819 la República de Colombia. Se dividía en tres departamentos: Venezuela, Cundinamarca y Quito. Bogotá fue designada capital de la República. 

Simón Bolívar fue elegido presidente y Francisco de Paula Santander, vicepresidente, pero Bolívar salió inmediatamente a continuar con la Campaña del Sur. Durante su ausencia Santander quedó a cargo del gobierno.

Desde el año 1824 empezaron a evidenciarse las diferencias entre los tres departamentos. En Venezuela algunos sectores cuestionaban el predominio de los granadinos en altos cargos del gobierno central. Así mismo, algunos intelectuales y funcionarios colombianos sentían recelos por el papel preponderante que habían adquirido los venezolanos en las fuerzas armadas. En Ecuador existía un gran descontento debido a que el esfuerzo por costear al ejército del Libertador en el Perú no se tradujo en un verdadero poder político y, además, los dueños de obrajes se quejaban de la política aduanera colombiana.

La crisis se extendió a principios de 1826. En primer lugar, la Constitución de la República deBolivia de 1826 causó recelo entre los seguidores deSantander, quienes pensaban que iba a ser impuesta en Colombia; en segundo lugar, quebró la casa londinense de Goldschmidt, administradora de los fondos de un empréstito dado a la República en 1824, y en tercer lugar, el 30 de abril explotó en Venezuela el movimiento separatista protagonizado por JoséAntonio Páez, conocido como la Cosiata. A pesar de los diversos esfuerzos de Bolívar por mantener la unión de la República, las diferencias con Santanderse hicieron cada vez mayores hasta el punto que se evidenciaron en la Convención de Ocaña en 1828. Alcanzaron su manifestación extrema en el atentado contra el Libertador, con la oscura participación del propio Santander.

Los acontecimientos se desarrollaron de manera muy rápida, en noviembre de 1829, Venezuela anuncia su separación de Colombia, en abril de 1830, Bolívar presenta su renuncia definitiva ante el Congreso Constituyente, el 13 de mayo Quito se separa de Colombia y el 4 de junio Antonio José de Sucre es asesinado en Berruecos. El 22 de septiembre se aprueba la Constitución de la República de Venezuela y José Antonio Páez será su presidente. Un día después se promulga la primera Constitución de Ecuador, Juan José Flores ejercerá la presidencia. La última posibilidadde restablecimiento de esta gran República se disiparácon la muerte del Libertador, el 17 de diciembre de 1830.

OCASO DE LA GRAN COLOMBIA

“Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí quedesconfiabais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores. Yo los perdono.” Así se nos presentan los últimos giros vitales del Libertador, en lo que sería su proclama dictada en la hacienda de San Pedro Alejandrino, cercana a Santa Marta, Colombia, el 10 de diciembre de 1830. En medio del desmoronamiento de la Gran Colombia y padeciendo la mortífera tuberculosis pulmonar, el Libertador reflejaría lúcidamente el panorama final del continente. El retiro definitivo de quien no aguarda otro paraje más seguro que la desdicha. Una despedida construida por la desilusión, la pena, la amargura y el abatimiento. Sería la anarquía —adversaria contra la cual luchó sin tregua a lo largo y ancho del continente— la fuerza enemiga que lo acompañaría en sus últimos meses de vida. No gratuitamente enumera con apegada lucidez, el 9 de noviembre de 1830, a escasas semanas de su fallecimiento: “1° La América es ingobernable para nosotros. 2° El que sirva a una revolución ara en el mar”. Era el comienzo del fin para un continente que se debatirá entre la tiranía y la esperanza revolucionaria.