Las malas noticias proliferan por muchas razones y una de ellas es
que hay políticos a los cuales les encantan, pues viven de ellas. Su
carrera política se basa en el malestar. Son la gendarmería de la
negatividad. Su base electoral opositora vive en una retórica de la
amargura y son una onda expansiva de eterna queja, frecuente rechazo,
perenne negación. El discurso del caos se conjuga en estos tiempos en
que quieren acostumbrarnos sólo a malas noticias, como si sólo de ellas
se compusiera la realidad.
Aunque hay muchas circunstancias adversas hoy, debemos valorar
siempre lo bueno por lo que es y ser sobre todo responsables ante la
coyuntura. No hay soluciones mágicas ni efectivas por el mero nombre en
el marco del profundo asedio al que es sometido el país cotidianamente,
desde todos los costados y frentes posibles. Pero como dicen por allá en
oriente: uno no le tira piedras a una mata que no da. Y si ninguna de
estas 12 noticias figuran en las parrillas de los principales medios
nacionales o extranjeros, sino aquellas (manipuladas) que nos exponen
como un país al borde de una guerra civil, es porque cualquier indicio
de mediana normalización de la vida cotidiana les obstaculiza los planes
al enemigo.
1. Se inicia el ciclo invierno de siembra nacional:
En época de lluvia, se abre paso a las grandes zafras estratégicas
nacionales, con más de 1 millon y medio de hectáreas a sembrar. Sólo en
el rubro de maíz el ciclo prevé sembrar 553 mil hectáreas,
lo que representa una cosecha de 3 mil 318 millones de kilogramos del
rubro (calculado a rendimiento de seis toneladas por hectárea). Los insumos para esta tarea ya están en un 87% en el país.
2. Los CLAP se consolidan: Cada semana luchando
contra tres difíciles años de sabotaje a los sistemas de distribución y
todo tipo de delitos bachaqueros. No hay soluciones mágicas ni
instantáneas. Pero el avance es progresivo. A la fecha, más de 15 mil CLAP
se han registrado y las comunidades donde se inició la experiencia cada
vez más exhiben mayores niveles de organización, pese a las
adversidades esperadas en el desarrollo de esta estrategia. La compra a
precio justo y regulado es la mejor vía para la recuperación del ingreso
real familiar, pues cada kilogramo distribuido por un CLAP está fuera
de la vorágine mercantilista y especuladora que golpea nuestros
bolsillos.
3. El Gobierno asume una nueva y valiente estrategia de distribución: Se organizará un sistema de compras
del 70% de la producción en plantas de productos regulados para
fortalecer a los CLAP y que estos puedan surtir con regularidad a sus
comunidades beneficiarias y abarcando aquellas que no han sido
beneficiadas. Ya van más de tres años de duras colas y todo tipo de
delitos bachaqueros, acaparadores y especuladores, lo que quiere decir
que ya las redes privadas han tenido oportunidad de probar que funcionan
y no ha sido así.
4. El petróleo aumenta: Aunque el petróleo sigue muy
bajo en comparación con niveles de años anteriores, se aleja de precios
catastróficos. El Brent y WTI mantienen cierta estabilidad y están
ahora sobre los 50 $/barril.
Hay previsiones favorables a su estabilidad en niveles similares por el
resto del año, pese a probabilidades de altibajos. Veremos qué sucede.
Todos sabemos la importancia que esto tiene para la estabilización
financiera del país.
5. El fluido eléctrico por hidrogeneración: Las
lluvias han contribuido a superar la etapa más dura de la coyuntura en
los sistemas de generación eléctrica, el Guri aumenta su cuota.
Se atenúan los racionamientos y se prevé la suspensión de algunas
medidas de ahorro una vez que se estabilice el nivel de los embalses.
6. Explota la burbuja del dólar paralelo:
Se demuestra su inviabilidad matemática y su comportamiento
especulativo irracional. El dólar paralelo no aumenta más de ciertos
niveles dado que es financieramente imposible que algunos actores
económicos puedan referenciar sus importaciones a esa tasa exorbitante.
Los sectores empresariales productores (no los importadores
especuladores) que sí han sido afectados por esa tasa son ahora un foco
de rechazo a ella. Esa tasa aunque sigue como marcador especulativo, su
precio se congela desde hace dos meses y ahora se contrae por el orden de los mil bolívares por dólar.
7. Asignación de divisas: Un cambio en la política de asignación de divisas "por acupuntura" ha permitido la creación de una fórmula eficiente
de apoyo a la producción y de resguardo de divisas en favor de
importaciones necesarias. Esta estrategia de inversión focalizada
implica convenios entre el Estado e industriales sujeto a parámetros
auditables de producción en plantas, contraviene el desvío de divisas y
elimina factores intermediarios (muchos de ellos empresas de maletín)
que en los últimos años solicitaron divisas y las fugaron gran parte de
ellas. Medicinas y alimentos son las prioridades en esta etapa de
inversión.
8. Ajuste de precios: Este viene acompañado de
asignación focalizada de divisas y reactivar plantas para llevarlas a
sus máximas capacidades instaladas. El ajuste favorece rotación de
productos nacionales, especialmente los que estaban a precio congelado o
no correspondientes con sus costos de producción. Esto favorecerá la
salida de productos de plantas. Aclaremos: esto no devolverá al país a
las condiciones exactas del 2012 (antes de que comenzara el sabotaje
económico duro), pero sí marcará una diferencia con respecto al primer
semestre de 2016 el cual ha sido particularmente duro. Más productos,
especialmente de higiene y del hogar saldrán de plantas. El Gobierno
fiscalizará en sitio esta producción pues los ajustes surgen por
modalidad de convenio.
9. Venezuela se encamina a certificación y monetizacion de reservas auríferas: Esto permitirá mejorar la situación financiera
del país en divisas dada la caída del precio petrolero. Monetizando
reservas en oro, coltán y diamantes (entre otros) se amplía la base de
reservas, el respaldo financiero nacional y se instrumentan modalidades
de financiamiento expedito. En cuestión de meses se irán revelando los
hallazgos de cuantía en estas reservas.
10. Revisión de escalas salariales cada tres meses: El ejecutivo anuncia una revisión trimestral de las escalas de sueldos y salarios,
pues estos han sido muy golpeados por inflación y por especulación. Con
petróleo a bajo precio, la base de recursos para financiar los ajustes
es la recaudación interna y el esfuerzo en buscar recursos es enorme.
Los ajustes nominales al salario hacen una contribución importante a la
recuperación del salario real, su revisión cada tres meses reconoce la
caída de este ingreso en las familias y se concentra en contenerlo.
11. Recaudación fiscal: Más del 95% del presupuesto nacional este año podría consolidarse
por vía de impuestos. Claro, la caída del precio petrolero implica una
caída del ingreso al Estado en bolívares por la venta de divisas. Hay
una correlación matemática allí. Pero no podemos negar que al fin hay
cultura tributaria en Venezuela y eficiencia en la recaudación, pues en
la Cuarta República hubo también grandes caídas al ingreso petrolero y
el Estado no tenía el respaldo de una sólida política fiscal, la
bancarrota llevó al país a pedir cacao frente al FMI durante aquellas
situaciones. El Estado mantiene durante este año una amplia política
social, apoyando con recursos en bolívares todo el entramado de misiones
y programas sociales. Durante este semestre la expansión en la
recaudación fiscal ha sido muy significativa y se han incorporado nuevos
tributos, como el ingreso por gasolina.
12. Productos que estaban escasos, pero ya no:
Aunque sujetos a una gran especulación, productos proteicos animales
(carne, pollo, queso, cerdo) que estaban escasos, ahora tienen aumento
en inventarios y podrían estar técnicamente fuera de los parámetros de
escasez. Tiene que ver una muy probable caída del consumo y por
cuestiones elementales de caída en la demanda, esta tendrá un impacto
que empujará estos rubros un poco a la baja de precios. Aunque caros,
estos productos son nacionales y técnicamente están en plena
disponibilidad.
Las noticias son noticias
Durante la coyuntura económica venezolana es pertinente emplear el
discurso, la información y el análisis sincero de las circunstancias.
Estas noticias acá señaladas también forman parte de la realidad y, más
allá de cualquier forma de optimismo, son verdaderamente parte del hecho
objetivo económico.
Ante estas circunstancias, el enemigo emplea la mayoría de sus
recursos para concretar un golpe rápido que destituya al chavismo del
poder. Quizá su prepotencia los hace soñar con que será así de fácil. El
golpe continuado baila encima de condiciones económicas complicadas,
las cuales han sido fabricadas por un conjunto de actores de poder
financiero a escala global que mueven el esqueleto de la burguesía
parasitaria en Venezuela y de sus mediocres dirigentes políticos.
Cualquier noticia que sea medianamente positiva para la población es
absolutamente negativa para sus planes.
